fbpx
LLAMA GRATIS 900 897 932

El movimiento okupa en España tiene sus orígenes en los años 60 y sobre todo 70, no es algo nuevo aunque pueda parecerlo, pero el gran auge de este movimiento fue a raíz de los años 90, en parte fue algo semejante al movimiento squatters que surgió en inglaterra y en un primer momento tuvo una fuerte carga ideológica, al igual que otras tribus urbanas o movimientos ideológicos de la época, la diferencia que hacían ver ellos radica en una simple letra, ocupar es una acto delictivo de por sí, okupar con “k” es una reivindicación social o al menos esa era su intención inicial.

¿Cuál es la situación actual de la ocupación en España?

La situación real de la ocupación en España dista mucho de ser un movimiento sociológico o una reivindicación social, es un auténtico problema alimentado por mafias que se dedican a la explotación comercial de la ocupación de viviendas vacías.

El número de viviendas ocupadas en España es muy alto, no existe una cifra clara, pero se estima que el número de viviendas ocupadas en España supera ampliamente las 100.000, el punto más alto de ocupación de viviendas empezó con la crisis del 2008 y ya por desgracia se quedó como un problema de primera magnitud en el día a día de nuestra sociedad.

ocupas en España

Las dos zonas de España que encabezan el triste ranking de las áreas de España con el mayor número de viviendas ocupadas son Madrid y Barcelona, de pura lógica por ser las zonas con más población de España, pero también reforzadas por políticas sociales y otros factores que contribuyen a este fenomeno.

Otro factor que acrecienta la problemática de la ocupación en España es el bajo número de vivienda destinada a alquiler social en comparación con otros países de la Unión Europea, esto hace que muchas familias sin recursos se vean tentadas a recurrir a mafias de ocupación de viviendas para conseguir un hogar temporal, otros simplemente son mafias que pretenden sacar un provecho económico de estas acciones.

¿Como se ocupa una vivienda?

Ocupar una vivienda es tan fácil como conseguir entrar en la misma y que el propietario no sea consciente de ello, tal cual, basta con demostrar que han pasado un plazo de 48 horas en el interior de la vivienda, siempre y cuando la vivienda en cuestión sea una  vivienda que está deshabitada o no sea una primera residencia.

Es cierto que el código penal recoge dos artículos sobre la usurpación de viviendas (artículos 245 y 246), los delitos de usurpación de viviendas con violencia y sin violencia están penados entre tres a seis meses en caso de que no exista violencia y de una a dos años de cárcel en caso de que la ocupación se produzca con violencia contra el propietario, pero el problema radica en que esta legislación choca frontalmente contra la inviolabilidad de domicilio, no se puede entrar en el domicilio de ningún ciudadano sin una orden judicial que lo permita.

Esta inviolabilidad del domicilio es lo que se usa para prologar y dilatar todo lo posible que se ejecute el desalojo de una vivienda y este tiempo, demasiado prolongado en la mayoría de las ocasiones para las familias propietarias, es lo que aprovechan las mafias de ocupación para extorsionar y sacar provecho económico de la ocupación de dicha vivienda.

Paso a paso de la ocupación de una vivienda.

Primer paso de una ocupación ilegal

En primer lugar es vigilar  la vivienda que se quiere ocupar, esta está en el punto de mira de la mafia que quiere ocuparla, normalmente es una vivienda que está generalmente vacía, puede ser una vivienda que va a reformarse, una vivienda fruto de una herencia compartida vacía hasta que se decida que hacer con ella, una segunda residencia o simplemente una vivienda cuyos propietarios están por regla general en otro lugar. Para todas estas viviendas el dispositivo de seguridad más idóneo es una alarma anti okupa que avisara a la policía de inmediato en caso de que alguien entre en la misma.

Segundo paso de una ocupación ilegal

Entrar en la vivienda. Esto a pesar de lo que muchos propietarios puedan creer es mucho más fácil de lo que se cree, basta con forzar la cerradura o romper una ventana. Las puertas suelen ser el punto habitual de entrada, logicamente mientras más seguridad ofrezca la puerta más dificil sera poder entrar, pero cualquier puerta que exista en el mercado se pude forzar con mayor o menor complicación y por supuesto ya vienen con una cerradura de sustitución para evitar que el propietario legal pueda entrar. Una vez dentro de la vivienda se atrincheran literalmente para evitar el paso de cualquier otra persona. La única forma de poner esto más difícil es con la instalación de una puerta anti okupas que dificultará este proceso aunque no puede llegar a ser imposible como podemos leer en este artículo.

Tercer paso de una ocupación ilegal

Pasar más de 48 horas en el interior de la vivienda. Normalmente la ocupación es muy silenciosa y los vecinos colindantes a pesar de lo que algunos propietarios puedan creer no son guardias de seguridad y no estan pendiente de lo que ocurre en las viviendas de sus vecinos, lo más habitual es que los ocupas no salgan para nada de la vivienda una vez que entran y consiguen hacerse fuerte en el interior pasando desapercibidos para el resto de los vecinos hasta que pasan unos días.

Luego basta con acreditar que han pasado las susodichas 48 horas, esto lo pueden hacer acreditando algún tipo de documento. Una de las técnicas usadas es solicitar comida a domicilio poniendo como dirección la vivienda a ocupar y pedir la comida unos días antes de que se ocupe realmente, los ocupas interceptan al repartidor antes de entrar en la vivienda haciéndose pasar por el propietario y se quedan con el justificante de la comida, esto puede servir como documento de que ya estaban en el interior hace unos días y dificultar su expulsión en las primeras 48 horas.

Otras veces se recurre a presentar un contrato de alquiler evidentemente falso, pero ante el que la policía poco puede hacer si no derivar este conflicto a resolución judicial, objetivo buscado por los ocupas para poder quedarse en la vivienda. Es por este motivo que el aviso inmediato cuando una persona entra en nuestra vivienda es vital para poder proceder a su desalojo y detención.

Cuarto paso de una ocupación ilegal

Dilatar en el tiempo la llegada del juicio. Los ocupas saben con toda seguriad que la ocupación tiene fecha de caducidad pero aquí el juego se trata de retrasar lo máximo posible la fecha de ese juicio, ¿como pueden hacer esto?, realmente las mafias de ocupación se saben todo e incluso existen varios manuales en internet de como hacerlo de forma más eficaz.

No coger ninguna citación judicial. El proceso civil de desahucio (por regla general todos los procesos de desahucios se celebran vía civil) necesita una citación judicial en la que se le haga saber al ocupa que se va a celebrar el juicio, con no recoger ninguna citación judicial se consigue retrasar varios meses la celebración del mismo, luego algo muy habitual es que el ocupa no cuente con ninguna representación legal, cosa que pedirá el mismo día que se celebre el juicio, con lo cual se vuelve a dilatar todo el proceso.

Retrasar el desalojo de la vivienda. Con todas las técnicas citadas anteriormente el plazo judicial para un desalojo se puede retrasar varios años, ahora el día del desalojo es habitual que al abrir la puerta para proceder al desalojo lo haga un menor de edad o una persona enferma con lo cual se paraliza el desalojo y hay que recurrir a los servicios sociales, retrasando aún más la fecha real de este proceso

Citacion judicial desalojo

Consecuencias de una ocupación de una vivienda.

Como vemos la ocupación de una vivienda es una auténtica lacra que nos puede acarrear serios problemas, por supuesto el más evidente que es no poder disfrutar de nuestra vivienda que por derecho propio nos pertenece durante un largo periodo de tiempo y tener que hacer una inversión económica en el proceso judicial para recuperar nuestra vivienda, tenemos que tener en cuenta también el perjuicio económico de la vivienda que seguramente sufrirá daños muy serios durante todo este tiempo que está ocupada.

El daño emocional y el desgaste de un propietario que se ve envuelto en este tipo de proceso es muy difícil de cuantificar, pero estamos seguros de que es fácil ponerse por un momento en lugar del propietario y sentir la rabia e impotencia que se tiene que sentir, un aviso, mucho cuidado con realizar ningún tipo de acción ilegal contra la persona que ocupa la vivienda, pues puede interponer una denuncia por agresión e impedir incluso que nos podamos acercar a nuestra vivienda.

Por supuesto, la persona que ocupa la vivienda va a ser condenada por la ocupación  y condenada también a pagar los desperfectos y las costas del juicio, con toda seguridad esta persona se va a declarar insolvente y no vamos a ver ni un solo euro de esta compensación.

Reventa de pisos ocupados.

Algo con lo que nos podemos encontrar fácilmente es que ante una fecha ya consolidada de desalojo y agotados todos los recursos por parte de la persona que está ocupando la vivienda, se produzca una reventa de este piso ocupado a una nueva persona, con lo cual el proceso judicial volverá a verse ralentizada puesto que es una nueva persona la que ocupa la vivienda.

Otra práctica común, es una vez que ya están agotados los plazos para el ocupa pedir algún tipo de compensación económica al propietario para desalojar el mismo la vivienda realizando el menor daño posible a la vivienda.

Como vemos enfrentarnos a este tipo de proceso es algo que debemos de intentar evitar a toda costa, puesto que todos los escenarios que se nos presentan no son nada favorables, lo esencial es evitar la ocupación de la vivienda antes de que se produzca, pues una vez producida la ocupación poco tenemos que hacer.

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. ACEPTAR

Aviso de cookies
Call Now Button

Pin It on Pinterest

Share This