Contenido actualizado el 21/05/2026
El cartel disuasorio es el primer escudo defensivo de tu propiedad y el componente más visible de todo el sistema de alarma de Securitas Direct. A pesar de ser el único elemento no electrónico del kit, cumple una función psicológica vital: advertir al intruso de que la vivienda o negocio está altamente protegido antes de que intente siquiera forzar la cerradura.
Dada su popularidad, existe una enorme cantidad de usuarios que intentan conseguir estas placas por su cuenta para fingir que tienen seguridad contratada. A continuación, analizamos cómo funciona este cartel, qué elementos incluye y qué riesgos legales asumes si intentas comprar uno de segunda mano.


¿Es legal comprar el cartel de Securitas Direct en Amazon, Wallapop o imprimirlo en PDF?
Esta es, con diferencia, la duda más habitual. Muchas personas buscan descargar el cartel en PDF o comprar réplicas en Amazon y Wallapop para colocarlo en su fachada y ahuyentar a los ladrones sin pagar una cuota mensual. Hacer esto es una práctica completamente ilegal y conlleva riesgos importantes.
- Uso fraudulento de marca registrada: El logotipo de Securitas Direct y sus variantes (como el distintivo de ZeroVision) están protegidos por derechos de propiedad industrial. Exhibirlos sin un contrato en vigor es un delito.
- Falsedad ante las autoridades: Los carteles originales incluyen un número de registro oficial otorgado por la Dirección General de Policía a la Central Receptora de Alarmas. Usar una placa con un número falso o asociado a un contrato dado de baja es ilegal.
- Falsa sensación de seguridad: Los ladrones profesionales saben distinguir perfectamente una placa descolorida impresa en PDF o una casa que solo tiene el cartel pero carece de la sirena exterior o las cámaras de seguridad Securitas Direct correspondientes.
Si has decidido dar de baja tus servicios con la compañía, estás obligado por contrato a retirar las placas de tu fachada, ya que la vivienda ha dejado de estar protegida por su central.
¿Qué información contiene exactamente la placa disuasoria?
El diseño del cartel no es aleatorio; está fabricado en policarbonato de alta resistencia con protección UV para soportar la intemperie (lluvia, sol directo) sin perder su característico color rojo. Además, es reflectante para ser visible durante la noche.
Si te fijas de cerca en una placa oficial, encontrarás estos elementos obligatorios:
- Aviso de grabación: Indica claramente que el interior cuenta con registro de imágenes con aviso directo a la Policía.
- Teléfono de contacto: Muestra el teléfono de la central de Securitas para comprobaciones de seguridad.
- Distintivos de tecnología: Los carteles más modernos incluyen sellos que advierten de que la propiedad cuenta con tecnología de retención (humo disuasorio) o detectores perimetrales de exterior.
- Aviso legal y homologación: Texto inferior con los datos de registro en el Ministerio del Interior.
Si revisas las opiniones de los clientes, muchos afirman que el simple hecho de atornillar este cartel en la valla del chalet ya reduce drásticamente los intentos de merodeo o vandalismo en la propiedad.
¿Por qué un cartel falso puede ser peor que no tener nada?
Muchos propietarios piensan que «el miedo guarda la viña», pero en el mundo de la seguridad, un cartel falso puede convertirse en un efecto llamada para los intrusos más experimentados por varias razones:
- El ojo clínico del intruso: Los delincuentes que se dedican a esto conocen los detalles: el material, el tono de rojo exacto, la tipografía y, sobre todo, la ubicación obligatoria de las placas. Si detectan que el cartel es una réplica de Amazon o una impresión en PDF, les estás confirmando que en esa casa no hay una alarma real.
- Falsa sensación de seguridad: El mayor peligro es para el propio dueño. Al ver el cartel puesto, uno tiende a relajarse y a descuidar hábitos básicos (cerrar todas las vueltas de llave, comprobar ventanas, etc.), confiando en un efecto disuasorio que, ante un profesional, es inexistente.
- La falta de respuesta real: En caso de intrusión, el cartel no hace nada. No hay sirena, no hay grabación de imágenes y, lo más importante, no hay un aviso inmediato a la policía. Un delincuente que descubre el engaño sabe que tiene todo el tiempo del mundo para actuar sin presión.
- Selección de objetivos: Paradójicamente, colocar un cartel falso puede señalizar que dentro hay bienes que quieres proteger pero que no has querido (o podido) invertir en un sistema real, convirtiendo la vivienda en un objetivo más tentador que una casa sin ningún tipo de distintivo.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el precio del cartel de Securitas Direct por separado?
Securitas Direct no vende sus carteles de forma independiente ni cobra un precio unitario por ellos. Las placas disuasorias están incluidas de forma gratuita dentro de la tarifa de instalación y del equipo al contratar cualquiera de sus planes de seguridad, junto con el resto de componentes (sensores, sirena, lector de llaves).
¿Puedo poner el cartel de alarma sin estar dado de alta?
No, es una práctica totalmente ilegal. Colocar la placa disuasoria de Securitas Direct en una fachada sin tener un contrato en vigor, o mantenerla puesta después de haber tramitado la baja del servicio, supone una infracción por uso indebido de una marca registrada y falsedad, lo que puede derivar en multas o acciones legales por parte de la empresa.
Mi cartel está roto o descolorido por el sol, ¿puedo pedir otro?
Sí. El mantenimiento integral está incluido en tu cuota mensual. Si el cartel de tu casa o negocio se ha partido, ha perdido el color por el sol o ha sido vandalizado, solo tienes que llamar a atención al cliente desde tu App My Verisure y solicitar que un técnico pase a reemplazártelo por uno nuevo sin ningún coste adicional.
¿Dónde es obligatorio colocar la placa disuasoria?
Para que cumpla su función y sea legal respecto a la normativa de videovigilancia y protección de datos, el cartel debe ubicarse en los accesos exteriores y visibles de la propiedad (fachada principal, puerta del negocio, valla perimetral de un chalet o puerta de la vivienda en rellanos de edificios) antes de la zona donde comienzan a grabar las cámaras.
Soy Manuel Soto. Llevo casi 20 años trabajando desde dentro en el sector de la seguridad. He pasado por empresas como Securitas Direct, ADT y Segurma, instalando desde sistemas anti-hurtos hasta circuitos de CCTV. Conozco perfectamente cómo funciona esta tecnología y, sobre todo, cómo te la venden. Mi objetivo en Alarmas.plus es muy simple: usar esa experiencia técnica para auditar las ofertas del mercado y ayudarte a proteger lo que más te importa, sin letra pequeña ni puro marketing.
